María Félix: ¿incesto o maltrato?

Desierto de Sonora, 1926: van cabalgando los hermanos Pablo y María Félix (17 y 12 años) él encargado por el abuelo de ser su maestro. Súbitamente la niña le pide a su hermano que se detengan, algo raro le sucede, al bajar del alazán, el animal está lleno de sangre que proviene de las piernas de María, es su primera menstruación, ella sabe lo que su nana Jana (una india yaqui) le ha enseñado, Pablo confuso la lleva en brazos a la casa y cuando los padres ven la escena asumen incesto, llaman al cura del pueblo y obligan a María a confesarse, ella no sabe de que le hablan, solo se defiende del sacerdote quien trata de besarla en la boca, lo muerde y le arranca un pedazo de labio.

El dictamen: la niña está endemoniada, poseída por una víbora del desierto. Los padres ordenan a sus otros hijos que no le dirijan la palabra, y después de una brutal golpiza mandan a Pablo al colegio militar en la ciudad de México.

Freud le dedica parte de su obra al “Horror al Incesto” en Tótem y Tabú. Desde Aristóteles las leyes sociales lo prohíben.

Pero esta relación fraterna de dos adolescentes no tiene certeza de incesto, la reacción del padre (descendiente de yaquis) es generadora de culpa y separación.

Un año después Pablo se suicida de un balazo en la cabeza. María a los 13 años es acusada de homicidio por sus padres, solo Jana la ayuda; sufre fiebres y tartamudez desde la muerte de su hermano.

Ante el rechazo familiar se casa a los 19 años, nace su único hijo Enrique Álvarez Félix (1934-1996), descubre que su esposo tiene gonorrea y se divorcia a los 21 años: nuevo estigma, divorciada en 1935.

Decide migrar a la ciudad de México sobrevive con el niño trabajando como recepcionista, en una visita habitual de su ex esposo, él se roba a su hijo de 3 años, es demasiado para una persona, así es como ante un ofrecimiento acepta trabajar como actriz para tener dinero y rescatar a Enrique.

En 1943 hace “Doña Bárbara” de Rómulo Gallegos, y en base a ese personaje a los 29 años en forma propositiva construye un “Falso Self” de una mujer dura e invencible.

Recupera a su hijo, (lo secuestra).

El resto es leyenda, nunca mas nadie pudo tratarla mal. Fallece dormida a los 88 años. En sus palabras: “ Vale mas dar envidia que piedad”